8 maneras de centrarse en la aptitud

Sabes que debes hacer más ejercicio, pero eso no siempre te motivará. Aquí es cómo concebir y atenerse a un programa de ejercicios.

El cuarenta por ciento de todas las enfermedades crónicas se puede prevenir a través de un estilo de vida saludable, que incluye una alimentación saludable y actividad física regular. Sin embargo, los estadounidenses se han vuelto cada vez más obesos y sedentarios. “La gente simplemente no establece un vínculo entre los estilos de vida poco saludables y el riesgo de enfermedad”, dice Alice Burron, MS, portavoz del Consejo Americano de Ejercicio y autora de Four Weeks to Fabulous. Los médicos a menudo intentan cambiar las actitudes de las personas al enfatizar los beneficios del ejercicio para la salud. Pero un estudio reciente de la Universidad de Missouri, publicado en el American Journal of Public Health, reveló que decirle a la gente por qué el ejercicio es bueno para ellos no los motiva. Las personas no piensan ser más activas y más efectivas, concluyeron los investigadores después de estudiar los datos de casi 100,000 participantes.

Los investigadores, dirigidos por Vicki Conn, Ph.D., RN, FAAN, Decano Asociado de Investigación y Profesor Potter-Brinton de la Escuela de Enfermería MU Sinclair, también concluyeron que en lugar de centrarse en las razones por las que los pacientes deben hacer ejercicio, los expertos en salud deben insistir en el ejercicio. Creen que muchas personas harían más ejercicio y perderían peso si pudieran adaptarse a sus horarios ocupados.

Aquí hay otras formas de motivarse para perder peso y hacer ejercicio regularmente:

Hacer metas específicas. No se limite a decir: “Quiero perder peso”. Mejor: “Quiero perder 20 libras en un año”. Tu meta debe tener líneas de tiempo claras y medir tu progreso, dice Burron.

Ser realista Nunca espere perder 20 libras en dos semanas o incluso tres. Establece metas realistas, con el esfuerzo y el compromiso que puedes darles, dice Burron. También asegúrese de tener los recursos que necesita para alcanzar sus metas. No elija la natación como una forma de ejercicio si no tiene acceso a una piscina o si corre al aire libre cuando haga mucho frío afuera en los próximos meses.

Establecer recordatorios. Publique notas adhesivas donde las vea, recordando los beneficios del ejercicio y cumpliendo sus objetivos.

Planea tu entrenamiento. Date tiempo para hacer ejercicio en tu horario, como lo harías con una cita médica o un trabajo. Puede usar su teléfono para programar una alarma cuando se mude.

Ponlo por escrito. Mantenga un diario con sus metas para la semana y sus resultados. Después de trabajar, escriba lo que hizo y por cuánto tiempo. Cuando mire los números y vea el progreso, lo alentará a continuar.

Considera los obstáculos. Piense en lo que podría impedirle caminar rápido o andar en bicicleta al menos tres veces por semana. “Luego elabora un plan para superar estos obstáculos”, dice Burron. Por ejemplo, si tiene niños pequeños a los que no puede dejar y no tiene a quién mirar, compre un buen cochecito o una bicicleta para que puedan ir con usted. ¿El tiempo te está deprimiendo? Encuentre un gimnasio con guardería o cree una rutina de ejercicios en casa que pueda hacer cuando los niños duermen la siesta o en la escuela.

Consigue un compañero. “Si tiendes a rendirte en el último momento, encontrar una pareja que pueda responsabilizarte podría ser una buena estrategia”, dice Burron.

Hable con un entrenador. Es importante que su programa de capacitación se componga de actividades que le gusten.

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